Plan Nacional de Prevención del Acoso Escolar de A.E.P.A.E.

Como punto de partida consideramos que es imprescindible medir la incidencia del acoso escolar previa y posteriormente a la intervención en cada centro escolar. De esta manera podremos valorar el resultado de las intervenciones realizadas. Para ello utilizaremos el test TEBAE (Test de EvaluaciónBreve del Acoso Escolar), con el sistema de medición informatizada que nos aporta la empresa CADA. Una vez realizado el test TEBAE, procederemos a la campaña de sensibilización, realizando en cada aula una charla que ayude a los escolares a identificar el acoso escolar –los elementos que intervienen en el mismo, como se origina y el daño que puede ocasionar en la víctima- y a diferenciarlo de un conflicto puntual entre iguales. Para ello empleamos, además de una breve presentación, unos ejercicios grupales en role playing, para enseñar de forma pro-activa conceptos como la empatía, el respeto a lo diferente, la asertividad y la confianza.

Grafico_PlanNacional (1).pngA partir de los 10 años, se amplia esta formación con pautas de prevención y protección ante el ciberacoso.

Nuestros expertos en mediación y resolución de conflictos, impartirán formación a dos alumnos por aula y a los profesores. Estos dos alumnos serán seleccionados por su tutor y ejercerán labores de observación, vigilancia y mediación cuando no se encuentre presente el profesor. No es una mediación entre acosado y acosador, ya que todos los expertos desaconsejan sentar al acosador y al acosado, ya que hay una desigualdad de poder y un acosador que pretende eliminar a la víctima. Es una labor de desactivar la espiral de violencia cuando ésta se produce. Ya que el proceso de acoso suele ocurrir cuando no se encuentra un adulto presente, es una manera de vigilar y romper el apoyo de los observadores o co-autores del acoso. Los mediadores se colocan de parte de la víctima y desactivan el apoyo del grupo hacia el líder.

12249639_1041820622536607_5142783035351845357_nDe forma paralela, se realiza una charla a los padres, sobre pautas de identificación y detección temprana del acoso escolar y estrategias de apoyo y refuerzo a sus hijos.
Al centro escolar se le entrega el protocolo de actuación que hemos realizado para que se actúe con celeridad en la investigación de cualquier conflicto que se produzca, con especial hincapié en la protección de la víctima. Los protocolos oficiales actuales son orientativos y cada comunidad autónoma tiene un reglamento distinto. Son protocolos que no están funcionando, por lentitud y/o dejación de funciones. A menudo se pretende registrar el acoso de manera burocrática antes que actuar y proteger a la víctima.
Como actividad curricular, se les entrega a cada centro escolar, el juego de ordenador con material didáctico MONITE, creado por la empresa Nesplora, que trata la prevención del acoso escolar con actividades educativas durante todo el curso académico. De esta manera se implementa la prevención de la violencia en las aulas, de la misma manera que se implementa la educación vial, por poner un ejemplo. Esta herramienta sirve de hilo conductor de la intervención y propicia que la formación en prevención de la violencia en el centro escolar se mantenga presente durante todo el curso académico.

Como ayuda y apoyo a las víctimas de acoso escolar para favorecer su recuperación, los alumnos que considere cada centro escolar, asistirán al curso de prevención del acoso escolar. Son unos cursos pioneros en Europa, innovadores en su concepción y con un sistema demostrado y testado por profesionales desde un ambiente multidisciplinar, con tres áreas transversales y complementarias: psico-asertividad, teatro corporal y defensa personal. Llevamos impartiendo estos cursos 7 años, a más de 1.000 niños y adolescentes, con unos resultados extraordinarios.
Tanto es así, que la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, nos pidió en el año 2012, que los alumnos psicólogos del Máster en Victimología, pudiesen hacer prácticas con nosotros en los citados cursos, bajo un convenio de colaboración entre ambas entidades. Este método de trabajo, ya fue incluido en el libro “Terror en las aulas –como abordar el acoso escolar o bullying-“, del que somos co-autores, publicado por la editorial Altaria y presentado en el colegio de psicólogos de Madrid en Febrero de 2012.

L’Associació Espanyola. Cursos.

L’Associació Espanyola per la prevenció de l’Assetjament Escolar (A.E.P.A.E.), ha desenvolupat un mètode de treball en la prevenció de l’Assetjament Escolar, pioner a Europa, que ensenya als nens/es i adolescents, a prevenir i protegir-se de l’Assetjament i la Violència a les aules.

El mètode que apliquem en els nostres cursos, consta de tres àrees complementàries, que doten als nens/es i adolescents d’eines físiques, emocionals i psicològiques, amb les que fer front a qualsevol episodi de violència o assetjament escolar.

Les tres àrees de treball i aprenentatge són:

-Psico-assertivitat

-Teatre corporal

-Autoprotecció

El curs té tant caràcter preventiu, com de recuperació de víctimes d’assetjament escolar.

LaPsico-assertivitat ensenya als alumnes a fer ús del llenguatge d’una forma assertiva, a identificar les situacions d’assetjament escolar, a millorar les habilitats socials i a superar qualsevol percepció errònia d’inferioritat en l’autoconcepte dels propis nens/es.

El Teatre Corporal té com a objectiu millorar la capacitat expressiva del cos, treballa la desinhibició per superar problemes de timidesa, ensenya empatia mitjançant jocs de rol, ser conscients del paper de l’assetjador i de víctima, i persegueix la integració en el grup mitjançant una obra coral.

Autoprotecció, ensenya un protocol de defensa d’integritat física, practica tècniques de relaxació i autocontrol, treballa la psicomotricitat, millorant amb tot això la confiança en si mateixos i la capacitat de protegir-se quan no es té el recolçament d’un adult.

Aquest revolucionari mètode està obtenint uns resultats extraordinaris. Han rebut formació en els nostres cursos més de 350 nens/es i adolescents i ja comptem amb delegacions a Madrid, Catalunya i Galicia. S’ha creat tant interés per part dels mitjans de comunicació, que hem realitzat reportatges televisius a Telecinco, la SextaTV, Cuatro, Telemadrid, Canal 7 TV, Madrid Sur Tv, Tv20 Terrassa.

S’han interesat en el nostre mètode alguns països de Sud-Amèrica, amb índex de violència escolar més elevats que en el nostre país (a Mèxic estan plantejant considerar l’Assetjament Escolar com un problema de salut nacional), on segons l’estudi Cisneros X, un de cada quatre alumnes pateix Assetjament Escolar a Espanya.

Hem format part del comitè d’experts, col.laborant amb el llibre

“Terror en las aulas- como abordar el acoso escolar o bullying” de l’editorial Altaria que serà presentat el proper mes de Febrer al Col.legi de Psicòlegs de Madrid.

El projecte que estem portant a terme desde la nostra associació és de capital importància en el sa desenvolupament dels nostres nens/es i joves, amb un caràcter eminentment social.

Estudis recents sobre la incidència de l’Assetjament Escolar, apunten que un de cada quatre nens/es assetjadors/es, cometran un delicte abans dels 23 anys, i molts d’ells reproduïran el seu comportament en l’àmbit laboral o en les seves relacions personals futures.

Els símptomes de les víctimes d’Assetjament Escolar són molts variats: insomni, agressivitat continguda, descens del rendiment escolar, estrés postraumàtic, depressió, disminució dràctica de l’autoestima, ideació suicida, temptatives de suicidi arribant fins i tot a la mort en alguns casos.

A la nostra pàgina web es pot trobar informació detallada dels nostres cursos i el nostre mètode de treball:

http://www.acoso-escolar.es/

Tres consejos para cubrir el acoso escolar

Críticapolítica

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El aumento del uso de las redes sociales entre los niños y adolescentes ha llevado consigo “el cyberbullying” (el acoso cibernético) y una pobre cobertura del tema en los medios.

“Los reportajes sobre el acoso escolar suelen seguir una narración predecible del ‘villano contra la víctima’ que deja poco espacio para los matices”, escribió Mallary Jean Tenore en un post publicado recientemente en Poyter.

Mallory resumió los puntos más destacados del panel “Drama Digital: Crecer en la era de Facebook” de la Conferencia South by Southwest2013 que tuvo lugar en Austin, Texas. A continuación, algunos consejos que ella reunió para una mejor cobertura del tema:

Distingue entre el acoso escolar y el simple mal comportamiento

El “bullying” se define por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos como “un comportamiento agresivo, no deseado, entre niños de edad escolar que implica un desequilibrio de poder real o percibido”. Sin embargo, los medios de comunicación y el público en general tienden a llamar a cualquier tipo de conducta impropia “bullying”, según Danah Boyd, profesora en New York University e investigadora de redes sociales, quien participó en el panel. “El acoso escolar se convierte en un sinónimo, especialmente entre adultos, para todas las formas de maldad y crueldad”, dijo Boyd.

La palabra es a menudo usada en exceso (sobre todo en los titulares) para atraer la atención y el interés de la gente porque es parte de una tendencia. “Los periodistas quieren poder decir que algo es una tendencia porque lo vuelve más importante y lo mueve a la página principal o la página de inicio”, dijo el panelista Bill Keller del New York Times.

Obtén toda la historia

Aunque es fácil retratar a las personas involucradas simplemente como el acosador escolar y la víctima, los periodistas deberían mostrar lo que han aprendido sobre ellos como personas, con sus virtudes y sus defectos. Durante la conferencia, Emily Bazelon, periodista de Slate, recordó un reportaje que ella escribió sobre un adolescente de Massachusetts que se suicidó. “Esa narración blanca y negra colapsó una vez que empecé a pasar tiempo allí”, dijo.

Examina cuidadosamente la causa y el efecto

Los periodistas a veces oyen “bullying” y “suicidio” y automáticamente atribuyen la segunda acción con la primera. Bazelon dio el ejemplo de Tyler Clementi, un estudiante de la Universidad de Rutgers, que se suicidó. Los medios reportaron que Clementi se suicidó después de que su compañero de cuarto tuiteó que Clementi había besado a otro hombre, como si el tuit hubiera causado el suicidio. “Es engañoso y [no refleja] la complejidad de las cosas cuando intentamos hacer que todo encaje en esta narrativa”, dijo Bazelon.

Cuando se habla del “cyberbullying”, es importante proporcionar el contexto y abstener de culpar a las redes sociales, según Boyd. En cambio, dijo, es mejor hacer preguntas específicas sobre cómo estos sitios pueden afectar las acciones de las personas.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en Poynter Online, la página web del Poynter Institute, una escuela que fomenta el periodismo y la democracia por más de 35 años. Poynter ofrece noticias y talleres formativos que se adaptan a cualquier horario, con entrenamiento individual, seminarios presenciales, cursos online, seminarios web y mucho más. El artículo completo fue traducido en su totalidad en otros seis idiomas y publicado en IJNet con autorización del Poynter Institute, socio de IJNet.

Para leer el artículo completo en inglés, haz clic aquí.

Fotografía cortesía de Mensatic en Morguefile.

Este artículo fue traducido del inglés al español por Nathalie Cornet.

Sin protocolo contra el acoso escolar la Oficina de Asuntos de la Juventud

El nuevo día.com

Director se compromete a desarrollar estrategias de prevención.

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El director de la Oficina de Asuntos de la Juventud (OAJ), Gabriel J. López Arrieta, reconoció que actualmente la agencia que dirige no tiene un protocolo para atender situaciones de bullying.

Sin embargo, López Arrieta se comprometió a desarrollar estrategias que ayuden a prevenir y atajar el acoso escolar en los programas que la oficina ya tiene funcionando, así como a establecer un diálogo con el Departamento de Educación y el Departamento de la Familia para colaborar en la discusión de ideas que redunden en un protocolo uniforme que incluya medidas de prevención.

Las expresiones de López Arrieta se dieron esta mañana en una vista pública de la Comisión de Asuntos de la Juventud, Deportes y Recreación, que preside Ramón Luis Cruz Burgos, sobre la Resolución de la Cámara 35, que propone investigar la implantación y efectividad de las leyes que buscan prevenir el hostigamiento e intimidación entre estudiantes.

Del mismo modo, López Arrieta concurrió con el presidente de la Comisión en que la medida disciplinaria establecida en el reglamento del Departamento de Educación, la suspensión, no es suficiente para trabajar con la situación.

“La OAJ redoblará esfuerzos con el Departamento de Educación, el Departamento de la Familia y esta Comisión para apoyar toda iniciativa encaminada a la erradicación de este problema social”, dijo López Arrieta.

“Atenderemos la problemática del acoso escolar ya sea físico, psicológico y cibernético”, agregó el director.

Entre los planes de la OAJ para trabajar con el acoso están crear talleres dirigidos a fortalecer las destrezas sociales y crear actividades que enseñen destrezas de solución de problemas y conflictos, entre otros.

A preguntas del representante penepé Gary Rodríguez, el directivo aceptó que la OAJ no tiene presupuesto para establecer programas nuevos. Pero destacó que “ahí entra la creatividad”.

Según López Arrieta, todas las propuestas presentadas se pueden trabajar con los programas que ya tienen en la oficina con el Club OAJ.

“Parte de los temas que tenga el Club OAJ tratan la deserción escolar y el bullying. Será atendido reformulando estos programas”, dijo.

Cruz Burgos le otorgó 10 días al director de OAJ para que presente por escrito recomendaciones sobre qué hacer con el joven que comete el acto; medidas disciplinarias contra el espectador que “al no hacer nada se convierte en cooperador y cómplice”; y recomendaciones para evitar que la víctima deserte de la escuela y desarrolle problemas emocionales.

En la primera vista pública sobre este tema el pasado miércoles, depusieron, entre otros, el Departamento de Educación, Departamento de Familia y la organización Puerto Rico Stop Bullying.

El abuso de los fuertes

Mujerhoy.com

El acoso escolar es un proceso que empieza con insultos y que suele acabar en agresiones físicas. Una violencia diaria que se construye sobre la falta de empatía del agresor, la vergüenza de la víctima y la ignorancia de los adultos.

picAlgunos colegios se han convertido para determinados niños en campos de batalla donde sufren humillaciones de todo tipo. El acoso es un proceso que empieza con insultos y que, con frecuencia, acaba en agresiones físicas. En los patios de los centros escolares siempre ha existido este problema en algún grado, pero el actual resulta preocupante. Todos los días, tanto niños como niñas son víctimas de acoso escolar por parte de sus compañeros, que son –supuestamente– más fuertes que ellos por tener más edad o tamaño, o por ser más “populares” o aceptados por el grupo.
Aparentemente, recibir un insulto, una amenaza o, incluso, un golpe de un compañero no parece algo grave; la parte más dolorosa va ligada a que es algo constante, que se repite probablemente a diario. El acoso puede ser físico o verbal; puede tratarse de insultos o burlas basados en una diferencia racial, un rasgo físico, una característica de personalidad…
Muchos padres se preguntan cómo evitarlo. En primer lugar, conviene mantener una buena comunicación con el niño y saber de qué modo está integrado en el colegio. Tiene que hablar del abuso y para ello tiene que tener confianza en la protección que se le va a dar y el caso que se le va a hacer. Muchos chicos mantienen en silencio esta situación porque temen que el agresor se vengue y lo ataque aún más. También es bueno conocer a sus amigos y pedir reuniones con el tutor si se detectan dificultades. Lo más importante es escucharle. Cuando un chaval dice que no quiere ir al colegio, hay que investigar qué pasa. Nunca es una excusa sin más. Esa negativa delata siempre la existencia de un problema, ya sea con los estudios o con los compañeros. Para analizar el acoso que sufren muchos niños conviene tener en cuenta dos dimensiones: la social (¿por qué se espera tanto a solucionar los problemas de acoso?, ¿por qué no se puede ver lo que pasa hasta que la situación alcanza un punto de gravedad irremediable?); y la psicológica (¿qué características personales tienen las víctimas del acoso y sus agresores?).
Desde el punto de vista social, no se puede aislar el problema. Lo que ocurre en los colegios es un reflejo de la sociedad, de la educación emocional que reciben y de la transmisión de los valores que interiorizan. La dimensión psicológica siempre es compleja, más aún por la etapa de la vida en que se producen tales situaciones: la mayoría, entre los 11 y los 15 años, cuando la adolescencia llama a la puerta. En este periodo, los chicos sufren una auténtica conmoción interna: abandonan su identidad infantil y comienzan a construirse como adultos; se empiezan a separar de los padres y reproducen con los iguales el tipo de vínculo que han aprendido en su infancia. Arminda Aberasturi, psicoanalista experta en la adolescencia, afirma que las luchas y rebeliones de los adolescentes no son más que reflejos de los conflictos de dependencia infantil que íntimamente aún persisten. Las víctimas Las presas de los acosadores son niños cuya estructura psíquica no les permite manejar la agresividad sin sentirse culpables. Exigentes consigo mismos, tienen miedo de que pedir ayuda a los adultos signifique que les critiquen por blandos o inseguros. Además, no quieren ser chivatos. Incluso llegan a preguntarse: “¿Me mereceré lo que me ocurre?”. Son inocentes, pero se sienten culpables. Por eso, no responden a sus agresores y vuelven hacia ellos la agresividad recibida. Algunos expertos señalan que provienen de familias donde han sido demasiado protegidos. Suelen ser responsables y, como todos los púberes y adolescentes, necesitan integrarse en un grupo y por ello aguantan la violencia. Su debilidad consiste en que no han aprendido a manejar su agresividad. Ahora bien, siempre se encuentran en un momento de fragilidad, pues buscan construir una identidad que aún no saben cómo va a ser. Esta fragilidad propia de la edad por la que atraviesan es la que, junto con la represión de su agresividad, abre una grieta que aprovecha el acosador para intimidarle.  Los acosadores Los chicos que van de matones son futuros adultos perversos, que se justifican culpabilizando a la víctima de que se merece lo que le ocurre. ¿Dónde aprendieron esta forma de relación con el otro? En su familia. Por lo general, a sus padres les cuesta asumir que su hijo pueda ser autor de comportamientos agresivos de este calibre. Muchas veces los disculpan diciendo que son “cosas de chicos”, actitud con la que intentan banalizar un talante que, en cierto modo, comparten. De esta forma, no les responsabilizan de sus actos. La mayoría de los expertos coinciden en que detrás de un niño agresor puede haber un niño que ha experimentado algún tipo de abuso por parte de su familia, que puede consistir en una suerte de abandono, donde no hay límites o no son ni claros ni justos.
La experta en acoso moral, Marie France Irigoyen, señala que los perversos son irresponsables porque carecen de una subjetividad real. Intentan descargar sobre otro el dolor que no quieren sentir y las contradicciones internas que se niegan a percibir. Solo se valoran en detrimento de los demás.
En última instancia, las razones de la violencia se sitúan como una respuesta a la imagen social del maestro y la pérdida de figuras de autoridad a los que los chicos respeten. Además de los acosadores y las víctimas, están los compañeros que miran, callan y aplauden, para no convertirse en víctimas también.  Evitar errores

  • No hay que mirar a otro lado. Los adultos implicados en la educación de un niño no pueden dejar pasar una agresión, ya sea de acto o de palabra. Siempre hay que ayudar a la víctima y sancionar al acosador. Los padres tienen que enseñar a su hijo a defenderse, pero también tienen que pedir en el colegio que vigilen y pongan freno a las acciones violentas.
  • Los niños no hablan por vergüenza o porque piensan que si sus compañeros no les quieren, tampoco lo harán sus padres. No desear ir al colegio, estar triste y silencioso, son síntomas de una situación que hay que investigar.
  • En los colegios tendrían que evitar que un niño se tenga que marchar porque le acosan, son los acosadores los que tendrían que irse. Los profesores no enseñan solo conocimientos, también relaciones de convivencia y tendrían que intervenir cuando registran una agresión.
  • Hace pocos meses, Mónica, una niña de 16 años, se suicidó en Ciudad Real después de sufrir acoso. Una semana antes, su padre había acudido al IES para expresar su preocupación. El instituto solo había notado que la niña faltaba mucho. ¿Se podría haber evitado?

¿Qué podemos hacer?

Las partes implicadas en el proceso educativo pueden ayudar a prevenir las situaciones de acoso:

  • LOS PADRES: tienen que conocer a su hijo e intentar no alejarse en la adolescencia, pero tampoco angustiarse ante la separación que poco a poco él va proponiendo. Hay que tener confianza y buscar las ayudas necesarias. Los padres no tienen por qué sentirse culpables si sus hijos tienen conflictos: es un periodo complicado. Si miran hacia atrás, verán que también ellos tuvieron problemas que quizá no han resuelto. Tal vez haya llegado el momento de enfrentarse a ellos.
  • EL SISTEMA EDUCATIVO: el colegio es un marco privilegiado para aprender a pensar. ¿Qué pasaría si un experto explicara en clase que lo que le ocurre al matón es que todavía se está peleando con unos padres de los que se siente demasiado dependiente? Nada más eficaz que desmontar la imagen que tiene de sí mismo ante sus compañeros, esos espectadores silenciosos que todo agresor necesita. Si algo nos define como seres humanos es la capacidad de empatía, de colocarnos en el lugar del otro para comprenderle. Esta es la capacidad que no tiene el acosador.

Un juez reabre el caso de una denuncia contra profesores por un caso de ‘bullying’

La vanguardia.com

El titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Madrid ha  acordado reabrir la causa en la que investigaba una  denuncia contra varios profesores del colegio San  José del Parque de los Hermanos Maristas de Madrid, situado en el  distrito de Hortaleza, por un caso de acoso escolar.

En un auto el pasado 5 de marzo, al que tuvo acceso Europa Press, el magistrado  acuerda revocar el auto en el pasado diciembre acordó archivar la causa al  estimar que no había indicios de que los maestros no actuaran para evitar la  supuesta situación de maltrato.

La reapertura se produce después de  que la Audiencia Provincial de Madrid ordenará el pasado febrero a instancias de  la Fiscalía de Madrid realizar una serie de diligencias para completar la  instrucción penal. De este modo, acuerda tomar declaración a dos menores y  encarga un informe psiquiñátrico para verificar si sufrieron acoso.

Las actuaciones se incoaron a raíz de una denuncia interpuesta el 18 de marzo de  2010 contra los maestros y la directora de este centro escolar por un delito  contra la integridad moral.

La madre sostenía que su hijo había  sufrido maltrato físico y psicológico durante seis años, llegando a casa con  marcas de los golpes. Y denunciaba que los profesores no hacían nada, a pesar de  que conocían la situación de acoso del menor a manos de sus compañeros.

La causa fue archivada ya en mayo de 2010, pero un nuevo informe psicológico  propició que el proceso penal se retomara. El informe de los psicólogos sostenía  que el chico era “una auténtica víctima de acoso y violencia escolar”.

Sin embargo, el fiscal mantuvo en su informe que no existía indicio que apoyara  la versión de que los profesores no sólo no actuaran contra la supuesta  situación de acoso, sino que, además, la provocaran ellos mismos.

En  la resolución, el juez esgrimía que no estaba acreditada la existencia de  “señales o marcas” por maltrato reiterado y ha indicado que la madre nunca  comentó en las tutorías que su hijo era víctima de violencia escolar.

Por ello, sostenía que no hay indicios suficientes para sostener un proceso  penal por un delito del artículo 173 del Código Penal, por lo que procede su  archivo.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/local/madrid/20130402/54371906659/un-juez-reabre-el-caso-de-una-denuncia-contra-profesores-por-un-caso-de-bullying.html#ixzz2PrGPciGG
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